Día 26 – Dios es esperanza
Si te aferras a tu dolor, este crecerá horriblemente.
Si te aferras a tu dolor, este crecerá horriblemente.
Contamos nuestra historia de resiliencia, cada vez que lo hacemos, sanamos un poco más.
A veces, cuando tu mundo se ha volteado al revés, te sientes tan solo, en un abandono total.
La fuente de aliento, en ese instante, es saber que Dios está presente, a nuestro lado…
Clama a Dios, exprésale lo que sientes…
Cuando, en el proceso del dolor, necesito tomar decisiones que afectaràn mi vida y mi entorno, decidiré mirando a la eternidad.